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Capital Político

Le mueven el tapete a Graue

Da la casualidad que las elecciones están a la vuelta de la esquina y quieren generarle dolores de cabeza al rector.

Redacción

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Adrián Rueda

Sabido de sobra es que el rector Enrique Graue no es querido en las entrañas de la Cuarta Transformación, donde no verían mal que en las inminentes elecciones para ver si se queda o se va del cargo llegue alguien más afín al nuevo gobierno.

El rector ha sido un hombre eficaz y tiene a la universidad en ascenso constante, sin problemas con el aguerrido sindicato y con buena aceptación de la comunidad universitaria en general.

Pero dicen que en la 4T no creen que vaya a dejar que el gobierno meta mano para que la UNAM admita a todos los aspirantes que desee, sin mediar examen o cualquier control de calidad que su prestigio amerita.

Cercanos a YSQ están ansiosos por convertir el campus universitario en un centro de formación de “servidores de la nación”, para lo que es necesario sacar a Graue, pues está claro que no se prestará a tamaña injuria a la máxima casa de estudios.

Las elecciones están muy cerca y hay varios tiradores, pues, además del eterno aspirante —hoy en el gobierno federal— que sueña con un sistema de tres aeropuertos, hay algunos incrustados en el gobierno de Claudia Sheinbaum que han comenzado a mover las aguas.

Por ejemplo, para nadie es un secreto que Rosaura Ruiz, actual secretaria de Educación de la Ciudad de México, lleva años soñando con llegar al edificio de la Rectoría, y contaría con el aval de la jefa de Gobierno.

No es casual que de repente grupos de supuestos estudiantes incendien la entrada de las oficinas donde despacha el rector y destrocen parte del campus.

No es que sea nada fuera de lo común que grupos vandálicos lleguen a CU y hagan lo que se les antoje, pero da la casualidad que las elecciones están a la vuelta de la esquina y quieren generarle dolores de cabeza al rector.

Además, está un tema latente y es de vital importancia para la vida universitaria, que es el millonario financiamiento que la universidad otorga al Patronato de los Pumas de la UNAM. El tema es importante y está muy bien presentado, pero a muchos extraña que lo haya destapado Carmen Aristegui, a quienes muchos ubican como cercana al poder.

Sin duda es una buena investigación, más de uno sospecha que los datos pudieron ser filtrados desde adentro, para cimbrar al rector.

El asunto puso nerviosos a los jerarcas universitarios, y ni se diga al presidente del Patronato de Pumas, Ares de Parga, representante del grupo que tiene la concesión para usar logo, instalaciones y nombre de la UNAM.

Porque el Patronato no da un peso a la UNAM —aunque lo prometieron—, y la universidad tampoco tendría que darles un centavo; la publicación habla de transferencias superiores a los 300 millones de pesos.

CENTAVITOS

Parece que a Temístocles Villanueva le picaron las costillas, pues luego de que la organización de comerciantes encabezada por Diana Sánchez Barrios presentara una iniciativa ciudadana para regular el comercio en vía pública, el diputado moreno sacó la suya. Nada más que se acuerde que por la cantidad de firmas de la organización de Diana, su ley se tendrá que parecer a la de ella.

Lo nuestro es la #política en la #CDMX; si en verdad te late la grilla chilanga en las redes, visita nuestra página: http://elinfluyente.mx

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