Connect with us

Capital Político

Pelea de perros en Álvaro Obregón

Los morenos están como perros y gatos… aunque en este caso están como gatos contra perros.

Adrián Rueda

Published

on

Adrián Rueda

Bastante pesadito se llevan los morenos de Álvaro Obregón, pues ayer hubo un pleitazo en redes entre dos personajes que algún tiempo fueron inseparables en el ejercicio del poder, cuando ambos estaban en la cúspide de esa demarcación, desde luego, por el PRD.

Ahora que ambos están en Morena, aunque cada quien en caminos distintos, el diputado Eduardo Santillán Pérez recibe ataques perrunos del director de Gobierno de esa alcaldía, Erick Reyes, quien, durante mucho tiempo fue su mascota.

Recientemente, el diputado Santillán declaró que ante los elevados índices de inseguridad en Álvaro Obregón, veía necesaria la llegada de la Guardia Nacional, a fin de que ayudara a la alcadesa Layda Sansores en ese delicado tema.

El asunto sonaba lógico, pero más tardó el legislador en hacer esas declaraciones, que en recibir respuesta de Reyes a través de Twitter, quien le dio trato canino, casi de perro malagradecido.

“Ante apetitos personales, @santillanpe1‘invocación’(sic) de @GN_MEXICO_ en el Territorio de @AlcaldíaAO. No se vale que el perro de casa muerda @Claudiashein, @LaydaSansores @TomasPliego…”, escribió el funcionario.

Al calificarlo de perro mordelón, el propio Erick se está poniendo la etiqueta del perro que muerde la mano de quien le dio de comer. Cuestión de recordar que el hoy funcionario fungió casi como mascota de Lalito en esa delegación.

Erick no era nadie hasta que el hoy diputado lo adoptó, le puso sus vacunas y lo alimentó. Incluso, cuando Santillán pidió licencia para ser diputado local por primera vez, a quien dejó como encargado para cerrar su administración fue a su muchacho.

Ahora que son de la misma jauría, pero que responden a mandas diferentes, Reyes se porta como perro mal agradecido, y quiere dar trato de callejero a quien fue su amo durante varios años.

Lo malo del director de Gobierno de Álvaro Obregón es que su tuit lo arrobó a Sheinbaum, a la Guardia Nacional, a Tomás Pliego, a Layda y claro que al propio Lalito, como para que todo mundo se enterara que a quien ahora le mueve el rabo es a su jefa.

Subir el comentario a sus redes fue una pifia que ni siquiera otro tapete de Sansores, Alberto Esteva, hubiera cometido. Al cachorro le han de haber jalado la cadena porque horas después borró su tuit; solamente que quedó grabado en varios celulares.

El muchacho no debe olvidar que su expatrón lo conoce bien y le sabe varias cosas, y que desde Donceles le puede configurar algo, pues ni que estuviera manco.

Por eso dicen que los morenos están como perros y gatos… aunque en este caso están como gatos contra perros.

CENTAVITOS

Quien reapareció públicamente en la semana fue Cuauhtémoc Gutiérrez, que encabezó una reunión con su grupo para armar la estrategia que deberá seguir Israel Betanzos a partir de mañana, pues el PRI capitalino abre su registro a planillas para seleccionar a su nueva dirigencia. La elección —por si a alguien le interesa— será por Asamblea de Consejeros, donde el Cuau tiene gran influencia y seguramente logrará que su muchacho recupere de nuevo el partido, que les ha sido escatimado.

Periodista, especializado en política de la CDMX. Editor y columnista

Continue Reading
Advertisement Article ad code
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Los influyentes

Twitter

Facebook

Advertisement Post/page sidebar widget area

Recientes