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Capital Político

AMLO se aleja de Morena

Adrián Rueda

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A finales de los ochenta, y luego de un par de décadas de militar en el PRI, Andrés Manuel López Obrador renunció a ese partido, aduciendo que no había democracia interna; a mediados de la década pasada dejó al PRD alegando que se había corrompido.

Con esos antecedentes, nadie podría dudar que López Obrador decida cumplir su amenaza de renunciar también a Morena, debido, precisamente, a la falta de democracia interna y a la escandalosa corrupción en que ha caído.

La salida del Presidente depende de cómo solucione su partido el cambio en la dirigencia nacional y las dirigencias estatales, pues, desde hace más de un año, el proceso está frenado por triquiñuelas de los propios dirigentes.

Al interior de Morena se dice que el tabasqueño no vería mal a Bertha Luján o a Mario Delgado, pero la disputa por el poder en las alturas del partido está a tope, y no hay garantía de que pueda imponer a nadie.

Podría manifestarse públicamente por alguno de los aspirantes, pero eso lo marcaría irremediablemente en caso de que Morena naufrague, como parece que lo comenzó a hacer desde que llegó al poder.

Desde 2019, López Obrador sugirió que la dirigencia nacional de su partido se definiera por encuesta, pero no fue escuchado y se buscaron otras vías, lo cual ha llevado a los dirigentes a litigar en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación el relevo.

Los magistrados ordenaron que el cambio de dirigencia se hiciera a través de una encuesta abierta, pero Alfonso Ramírez Cuéllar y lo que algunos llaman la nomenclatura del partido quieren una encuesta cerrada a la militancia del partido, cuyo padrón es irregular.

A final de cuentas, el Presidente no necesita a Morena para nada; basta con que reserve las candidaturas que le interesan a él en lo personal para el 21 y que lo demás se lo repartan los grupos que, desgraciadamente, ya se formaron al interior.

Aunque quisiera controlar a su partido, López Obrador ya no puede, pues los pillos que aceptó y a los que exoneró con tal de que lo ayudaran a ganar las elecciones hoy están empoderados y a sus anchas en los territorios, sin dar cuentas a nadie.

El Presidente se puede alejar de Morena después de 2021 por la sencilla razón de que ya no necesita de su partido; es más, en una de ésas, le puede pesar su cercanía para el proceso de revocación de mandato en 2022.

Por el contrario, para Morena es indispensable la cercanía del Presidente, pues, sin él como estandarte, seguramente serían apabullados en las urnas, así que la cosa no está fácil para los morenos que se disputan a navajazos el poder.

Por lo pronto, López Obrador irá tomando distancia de ellos, pues, lejos de necesitarlos, ya le estorban. Total, para gobernar tiene a otros partidos satélites.

CENTAVITOS

Aunque la bancada pejista de Donceles se aferra a sacar el próximo 24 de julio su iniciativa para solapar a los inquilinos morosos que no quieran pagar renta ni dejar la vivienda que habitan, nada está dicho al respecto, pues, además de las organizaciones y colegios que se oponen, la sociedad civil está juntando firmas para frenar esa intentona, que sólo perjudicaría a quienes hicieron un esfuerzo para vivir de sus rentas. Y que los morenos van directamente contra los caseros, a los que quieren poner en calidad de voraces e inhumanos, tan sólo por haberse buscado una forma honrada de vivir mejor o, en una de ésas, de subsistir.

 

Periodista, especializado en política de la CDMX. Editor y columnista

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