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Capital Político

Parte a Morena robadero en Donceles

El escándalo se desató el fin de semana, cuando Jacqueline Rico, la flamante vocera en Donceles, quiso ser obligada a correr a ocho empleados de su área para liberar plazas, y a firmar documentos que avalen la salida de cientos de miles de pesos que no aparecen.

Adrián Rueda

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Está bien ser cochino, pero no trompudo, solían decir antaño los propios políticos de sus compañeros que robaban con descaro los recursos públicos.

Pues algo así le vendría como anillo al dedo a la plana mayor de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, que no sabe cómo salir de la ratonera para justificar algunos millones que se perdieron en el área de Comunicación Social.

El escándalo se desató el fin de semana, cuando Jacqueline Rico, la flamante vocera en Donceles, quiso ser obligada a correr a ocho empleados de su área para liberar plazas, y a firmar documentos que avalen la salida de cientos de miles de pesos que no aparecen.

Jacqueline se negó a ambas cosas y las diputadas Martha Ávila y Donají Olvera amenazaron con pedirle su renuncia; no hubo necesidad, la vocera la presentó el viernes y está en espera de que le sea aceptada… o rechazada.

En tanto, los diputados capitalinos —incluyendo los de Morena— le exigen cuentas a Ávila, pues dicen no estar enterados de los desfalcos, documentados por los órganos de control del propio Congreso. Y no es que los morenos sean muy honestos, sino que no les convidaron.

La coordinadora prometió ayer dar una explicación a sus compañeros en una videoconferencia, pero al ver que el nivel de molestia era alto, canceló la conferencia alegando que le habían cortado el servicio; no dijo si de Zoom o de internet… claro que nadie le creyó.

Entre la misma fracción de morenos está creciendo la inconformidad en su contra, pues hasta a ellos les sorprende el hambre ancestral que muestran sus compañeras, que como ricas nuevas se quieren atragantar de todo peso que tienen enfrente.

Los morenos exigen cuentas a Ávila sobre los millones de Comunicación Social que desaparecieron y que no están sustentados en ningún documento, y ya algunos empezaron a hablar de pedir su destitución. Y es que al meterse un poco al tema, se dieron cuenta de que los millonarios faltantes no sólo ocurrieron antes de la llegada de Rico al cargo, sino que, además, tampoco fueron firmados por su antecesor, Jorge Navarijo.

El asunto es que, si bien Navarijo se quedó al frente de Comunicación Social cuando en agosto de 2019 renunció al cargo Nacho Rodríguez Reyna, jamás fue ratificado, ni siquiera como encargado, por lo que no estaba autorizado a ejercer recursos del área.

Es más, apenas en agosto pasado Navarijo preguntó, mediante oficio, al tesorero, Armando López, sobre el presupuesto 2020, y el 21 de ese mes le respondió la directora general de Presupuesto, Marisol Enríquez Cazañas, que Comunicación Social no tenía presupuesto.

Desde que llegaron los morenos comenzaron a apropiarse de las plazas en Comunicación Social para repartírselas, como la gerencia de TV, que le fue entregada a José de Jesús Martín del Campo para que la asignara a quien se le diera la gana.

Un tema que causa escozor es el de Cristian Daza, pues insisten en que se mantiene como aviador gracias a la influencia de una diputada que en la administración anterior de Xochimilco era conocida como Lady Etiqueta Roja.

Éstos son los nuevos ricos, con hambre ancestral.

Periodista, especializado en política de la CDMX. Editor y columnista

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